Las plazas comerciales son de los últimos negocios a quienes se permite abrir al público, con la obligación de cumplir con estrictas medidas sanitarias a fin de reducir el número de contagios de Covid-19 y, por supuesto, decesos, luego que el Valle de México es la zona que mayor número de muertes aporta a la cifra nacional.
Fue muy clara la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, cuando aseguró que se debía cumplir con una estricta serie de medidas, que van desde el cubrebocas, el gel antibacterial en la entrada, tapetes sanitizadores, sana distancia y la entrada por tandeo.
A la tienda también se le pidió acabar con los probadores, en el caso de prendas, sanitizar ante el paso de clientes y personal con medidas sanitarias para el trato con los clientes.
En la teoría, todo debía funcionar correctamente, pero como siempre, el mexicano encuentra la manera de burlar las normas, igualito que como lo ha hecho en los centros comerciales, donde se dijo mil veces “una persona por familia, para el caso de menores o adultos mayores acompañados por una persona.
A la entrada todo parecía normal, entraba una persona con su respectivo carrito y casualmente dentro había parejas comprando, grupos de tres y hasta cuatro personas.
Total, que ha sido sumamente difícil la sana distancia y los cuidados preventivos, aún cuando los contagios y muertes cada vez son de personas más cercanas al círculo familiar.
Este miércoles, el número de decesos fue de 32 mil 796 mexicanos, pero tal parece que eso no importa, las filas para entrar a las plazas comerciales fueron larguísimas, hubo necesidad de esperar mucho, incluso cuando únicamente podrían estar una hora. Parece que dijeron, ya salgan todos.
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En el correo escríbeme a antonio.marcelo.com.mx
Fue muy clara la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, cuando aseguró que se debía cumplir con una estricta serie de medidas, que van desde el cubrebocas, el gel antibacterial en la entrada, tapetes sanitizadores, sana distancia y la entrada por tandeo.
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En la teoría, todo debía funcionar correctamente, pero como siempre, el mexicano encuentra la manera de burlar las normas, igualito que como lo ha hecho en los centros comerciales, donde se dijo mil veces “una persona por familia, para el caso de menores o adultos mayores acompañados por una persona.
A la entrada todo parecía normal, entraba una persona con su respectivo carrito y casualmente dentro había parejas comprando, grupos de tres y hasta cuatro personas.
Total, que ha sido sumamente difícil la sana distancia y los cuidados preventivos, aún cuando los contagios y muertes cada vez son de personas más cercanas al círculo familiar.
Este miércoles, el número de decesos fue de 32 mil 796 mexicanos, pero tal parece que eso no importa, las filas para entrar a las plazas comerciales fueron larguísimas, hubo necesidad de esperar mucho, incluso cuando únicamente podrían estar una hora. Parece que dijeron, ya salgan todos.
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